En el marco de las medidas CO2, por medio de la regulación inteligente del alternador IGR, se transforma parte de la energía cinética recuperada que el motor emplea. El principio central de la IGR es una ampliación de la estrategia de carga de la batería del vehículo. Ésta siempre debe estar en condiciones de absorber energía y no se carga completamente. Una batería cargada al 100 % no puede absorber más energía y se evita en la IGR.
La recuperación de la energía tiene lugar, a diferencia de las estrategias de carga convencionales, solamente en fases de empuje del vehículo. En este caso el generador se excita al máximo, se genera energía eléctrica y se alimenta la batería del vehículo. No se consume combustible. En las fases de aceleración del vehículo el alternador no se excita. Con ello, no se utiliza energía y tampoco se consume combustible para generar energía eléctrica.
Para la función IGR, se requiere un sensor inteligente en el polo negativo de la batería del vehículo y una interfaz de comunicación en el alternador.
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